Loading...
Menu


BOSEOGRAFIA

MIGUEL Y BOSÉ

Tener que hablar de uno mismo es un ejercicio infame, y no exactamente lo que más le conviene en este momento a mi salud, asi que no voy a hacerlo, dejare que ellos, los otros, los demás lo hagan.
Esta es una historia en blanco y negro, la más intima. La que más me ha unido a mí, Miguel. A ese ser, un tal Bosé. Tan desequilibrante e incómodo, tan radical e intolerante, maniático, intratable, caprichoso, impredecible, ignorante, insumido, soberbio, ciego, vicioso, veleta, nefrítico, vampiro, burro, perra, lombriz, contaminante, cobarde, solitario, gordo a veces, otras flaco, pálido, pop, pop, pop, pop la gloria de su madre, milanés, madrileño, torero, mexicano, colombiano, panameño, rural, alérgico a las avanguardias, al diseño, a la autocompasión y a las berenjenas, cocinero, cartesiano, vecino a los Berlanga, caradura, privilegiado, oceanógrafo, cauto, clásico, lector, curioso insaciable y muchas otras cosas más, tan a mi pesar.
Miguel y yo, Bosé, en constante conflicto. Entre nosotros no existe mucho diálogo, pero sí un eterno pulso, un continuo reto. Chulería…
Esa tensión, la que desde hace siempre nos enfrenta, no sólo nos mantiene vivos, sino que mantiene alerta nuestros criterios y principios.
Nadie es alguien sin su equipo, y el mío, el primero y más inmediato es Miguel y soy yo.
Luego vienen los que quieren tu bien, los que te quieren a secas, los a quienes les importas, los que saben mejor que tú lo que a ti te conviene, los que te multiplican por tres ceros, los que te rondan, los que te lamen, los que orbitan a tu vera, los que traicionan, te chupan, te dajan, te acusan, te caes, te arruinan y luego está tu familia.
De una u otra forma, todos al final son equipo, se ponga o no como se vea. Y así que, como lo son el perro y el árbol en el que el perro se mea, también Miguel Y Bosé son equipo.
”Dice Miguel: “Yo siempre quise hacer mermeladas y dormir tranquilo.”
Dice Bosé: “Eso no te lo crees ni tú”.
Dice Miguel: “No me pierdas el respeto.”
Dice Bosé: “No me vengas con cuentos”.
Dice Miguel: “No te pongas gallito, que podría perfectamente vivir sin ti, y mucho mejor.”
Dice Bosé: “Igual de bien que yo sin ti.”
Dicen los dos: “Tienes razón”.
Y digo yo:
“Querido Miguel, querido Bosé,
si existe un territorio común a todos los seres, es el de las emociones. Y ese es, sin lugar a dudas ni límites, en el que desde hace cuarenta años, Miguel y Bosé han convivido y trabajado en estrecho equipo, y en el que reconocen haber pecado y en el que desean seguir haciéndolo, aún a riesgo de acabar el uno con el otro o ser excomulgados. Pero…
…que baje Dios y lo vea
y aunque no se lo crea,
¡Esto es Gloria!”.

The Source by: Warner Music
Header photo: Isaac Morell
Photos slide: Joan Lluís Arruga/Isaac Morell
Other photos: El Mundo

Miguel Bosé Tribute© 2016 All Rights Reserved